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Boletín de Prensa AMUME "Déclaraciones del Presidente Correa sobre la Equidad de Género"


Como Asociación de Mujeres Municipalistas del Ecuador (AMUME), vemos necesario hacer un pronunciamiento crítico frente a lo expresado sobre la equidad de género y las mujeres políticas asambleístas por parte del presidente de la República en el Enlace ciudadano Nº 252, del 31 de diciembre del 2011, realizado en Quito.



Rechazamos concretamente las siguientes expresiones:

  • “yo no sé si la equidad de género mejora la democracia lo que sí es seguro es que ha mejorado la farra impresionantemente, ha mejorado el buen vivir porque se armo una farra” (Correa, 2011. Enlace ciudadano 252)

  • “Que asambleístas que tenemos guapísimas ahh, eh Corcho hay que aumentarles el sueldo eh, porque no tuvieron plata para comprar suficiente tela y todas con unas minifaldas dios mío” (Correa, 2011. Enlace ciudadano 252)

  • “me contaron unas piernas y unas minifaldas impresionantes guapísimas las asambleístas” (Correa, 2011. Enlace ciudadano 252)


A las cuales considerarnos como sexistas, patriarcales, machistas. Porque las mismas expresan un discurso discriminatorio mediante el cual se ejerció violencia verbal política en contra de las mujeres asambleístas, actitud que rechazamos y esperamos sea enmendada por el primer mandatario, en base al respeto que merecemos y exigimos las mujeres y en cumplimiento con la constitución política que en su artículo 11, enunciado 2º, establece el principio de no discriminación de las personas en razones de su género.

Conceptualizamos la discriminación y la violencia verbal contra las mujeres políticas de la siguiente manera:


  • Discriminación contra las mujeres políticas: toda distinción, exclusión o restricción que agravie el principio de igualdad de la mujer y que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos políticos de las mujeres.


  • Violencia verbal política: los ataques a través de palabras ofensivas, gritos, desprecios, insultos, calificativos, palabras que implican un doble sentido, comentarios sarcásticos, burlas o insinuaciones, que exponen a las mujeres políticas públicamente, con el fin de minimizar su accionar político.


Las declaraciones expresadas son formas de violencia verbal política y discriminación contra las mujeres porque desconocen el contenido político de la lucha histórica de las mujeres por equidad en la política, en la sociedad y en la vida. Reducen nuestros atributos y capacidades "a la belleza física" y la capacidad de “mejorar las farras”, reproduciendo estereotipos que reducen nuestras cualidades a las de adornos y elementos de placer, negándonos la posibilidad de representarnos en nuestro acción político mediante nuestras opiniones, acciones, pensamientos y aportes concretos. Y nos cosifican al constituir a nuestros cuerpos como objetos que pueden ser mirados, tocados y usados y considerados como autónomos de nuestra inteligencia y voluntad.